Egyptians

Prevenir la caída del cabello es una batalla tan vieja como la misma historia del hombre. Durante milenios, el hombre ha buscado maneras para prevenir la caída de cabello y revertirla cuando tenía lugar. Desafortunadamente, la historia nos ha mostrado que esta batalla siempre ha estado perdida, hasta hace veinte años.

La solución más antigua encontrada, tuvo lugar a manos de los egipcios en 1553 AC. Este remedio requería ingredientes tales como miel, óxido de hierro, plomo rojo, grasa de serpiente, de león, de cocodrilo y de hipopótamo, cebolla y alabastro. Como testifica este tratamiento medicinal encontrado en la revista médica más antigua documentada, la pérdida de cabello ha sido un problema por lo que merecía la pena escribir desde los primeros días de la civilidad humana.

Hippocrates

Hace 2500 años, en la antigua Grecia, considerada también precedente de la medicina moderna, Hipócrates, pensó que en la perdida de cabello como una enfermedad grave, hasta el punto de escribir su propia fórmula para prevenirla. Paradójicamente fue también el primero que documentó observaciones verdaderas y acertadas sobre las causas de la perdida de cabello. Hipócrates notó que los eunucos no parecían experimentar caída capilar alguna, al contrario que los hombres funcionales, así que concluyó que ella era debida a la “sangre caliente” de los hombres totalmente operativos. El razonamiento era llanamente falso, pero Hipócrates tenía razón notando que los eunucos no experimentan perdida de pelo. Esto porque los eunucos, siendo castrados, no producen el DHT, un subproducto de la testosterona.

Julius Caesar

500 años después, en el 44 AC, Julio César peinaba su pelo hacia delante para ocultar su calvicie – de ahí el estilo de corte de pelo “César”. Aun así, esto le sirvió poco tiempo, como la caída continuaba, tuvo que ocultarla por la icónica corona de laurel que, 2000 años después, todavía simboliza el poder y la influencia de César.

King Louis VIII of France

No fue hasta los primeros años del siglo XVII, cuando las pelucas se convirtieron en un método popular para combatir (ocultar) la perdida de cabello, ¡Y de qué forma!, Dicen que el Rey Luis VIII de Francia empezó llevando pelucas para ocultar su escaso cabello, pero se puso tan de moda, que llevar pelucas era visto como una representación del poder en sí mismo, hasta para los hombres con una cabellera abundante. A más grande la peluca, más influencia. Este modo de pensar fue posteriormente llevado a Inglaterra por el Rey Carlo II, influenciado en gran manera por la moda de las pelucas después de un viaje a Versalles.

Snake Oil

Doscientos años después, en el siglo XVIII, comenzó la edad de las “estafas capilares”. Los comerciantes se presentaban como doctores o expertos en la prevención de la perdida de cabello y estaban dispuestos a inventar ingredientes y hasta pagar a gente para testificar y alabar varios productos. Este tipo de estrategia continua hasta el día de hoy, en el siglo XXI, y esta es la razón por la cual la industria de la perdida de pelo está valorada en millón de dólares. Desgraciadamente, aunque se derroche tanta atención hacia esta carencia que alguien llamaría hasta “enfermedad”, hay aún solo dos medicamentos aprobados por la FDA para tratar a la perdida de pelo, las cirugías capilares y, por supuesto, a la opción preferida por Rey Luis: las pelucas.